miércoles, noviembre 30, 2005
And the winner is.....

Como ya dejé ver en uno de mis primeros comentarios, las secciones culturales me interesan más que las deportivas o las políticas o las muy pijas páginas “salmón”. Bien, pues hoy salían los epílogos a dos noticias de ayer. La primera es que al famoso compositor Antón García Abril no le han dado el premio del que hablé sino a un autor brasileño llamado Marlos Nobre. Aquí es donde mi curiosidad me lleva a Google y veo que nació en Pernambuco (ese lugar símbolo de lejanía: “Grande, grandeeeeeee, como de aquí a Pernambuco”) en el año 1939. También tiene añitos nuestro protagonista, como don Antón. Como he localizado una foto, la pondré con esta nota.
La otra coletilla es referente a la obra que tocaban ayer la orquesta del Auditorio en el idem de Zaragoza. Han sacado una crítica que me ha llamado la atención porque el comentarista, tal vez más cítrico que crítico, ha escrito: “quince minutos herméticos de un autor muy centrado en el lenguaje complejo que hoy se lleva. Apunte para agenda: poner vela a Santa Rita para que los compositores dejen de creer que los títulos latinos y griegos son exóticos u originales”.
No se si me equivocaré pero me parece un poco mal intencionado eso de “en el leguaje complejo que hoy se lleva”. En el barroco “se llevaba” un lenguaje, en el clasicismo “se llevaba” otro, ahora, claro, “se lleva” otro. Concluyo sin temor a errar que no le gusta el lenguaje “que hoy se lleva”. No entiendo muy bien que hoy no “se llevara” un lenguaje actual y que se viera como algo natural que “se llevara” un lenguaje de otra época. Sería un anacronismo ¿Qué el lenguaje actual es complejo? ¿Y no es compleja la vida? ¿Y no es compleja la sociedad? Más que en otras épocas. Por suerte en los lenguajes artísticos y sus gentes, en general, no suele ser de aplicación la TNC, o al menos esa impresión me da a mi porque tan solo para comenzar a absorber una obra de arte actual son necesarias unas cuantas neuronas más. Tal vez con una sola resulte más difícil.
El otro comentario sobre el título no sé a qué viene. ¿Qué más dará cómo se llama si es así como le gusta al autor? ¿Es peor persona un niño que sus padres le hayan llamado Carlos Jesús de la Encarnación o una niña bautizada en el periodo Jennifer? Gustará o no pero eso no quita calidad humana al portador o portadora. Parece que la obra de Salanova no le gustó y estuvo más pendiente del continente que del contenido. ¡Ah! Todavía no había dicho el nombre del autor. Era Antonio Salanova, como ya habrán leído.
¡Vaya, ahora me ha picado la curiosidad y me hubiese gustado oírla para ver hasta qué punto tiene razón el comentarista!
