jueves, diciembre 29, 2005

 

La ciudad del futuro anclada en el pasado


¿Alguien entiende a esta ciudad? Yo no. Ni haciendo un Master. La Zaragoza que vende una Expo para el 2008 (una ex-Expo para el 2009 en adelante) toda llena de moderneces, Milla Digital (que a la marcha de internete más será pulgada que milla), futuros Auditorios los más grandes de Europa (¿y pa'qué, si el que tenemos no se exprime y junto con el Teatro Principal se pasan desde Mayo o Junio inactivos hasta Octubre?), y demás pancartas que los políticos tan amantes de las fotos gustan de poner ante el morro de los sufridos contribuyentes (ahora han encontrado una mina en las presentaciones virtuales, que molan más, pero que salen a un precio de cojón y parte del otro).
Este introito viene a cuento de que en esta super-mega-archi-requete-guay ciudad modellna de la muerte (permítanmet esbozar una sonrisa giocondesca) se empeña en mantener un mercadillo-rastro o más bien mercado rastrojero digno de épocas pasadas o de aldeas a las que el pan llega en un camión que pita a la entrada de la localidad.
Hace años algun edil vió algun chollete en permitir que los buhoneros se asentaran en días y lugares por el ayuntamiento controlados y cobrar, claro está, cobrar las tasas pertinentes y las impertinentes. Pasaron los años y se consolidaron derechos y subieron los humos de los callejeros vendedores que iban de zona en zona de la ciudad rodeados de protestas vecinales y de las suyas propias. Llorando, llorando, al final mamaban. Han aparcado (o apilado) las "fregonetas" durante muchos años junto al campo de "gúrgol" de La Romareda (campo para más señas del cual cada zaragozano tiene un ladrillito por mor de ser del municipio). Primero era un día, lloraron y mamaron un día más. Miércoles y domingos, días de mercadillo. Zapatos, cassettes de Los Chunguitos, bragas y sostenes interminables e inconmensurables, bolsos, mantas zamoranas, peladores de zanahorias, ... artículos todos que son imposibles de encontrar en Zaragoza.
El Zaragoza bajó a segunda y el cambio de los días u horas de partido obligó a quitar un día de rastro. Pues lloraron y lloraron y mamaron, para compensar, tres días de mercado.
Ahora van a mover La Romareda un poco más pa'llá que algunos tienen que terminar la hipoteca y necesitan hacer algun trapicheo constructivo para poner el cazo. Pues como durante las obras no puede estar el mercadillo tocaba decidir dónde se llevaba. Ocasión mejor no tendría el "excelentissmo" ayuntamiento para sacarse de encima esa fuente de problemas, quejas, chantajes, suciedad. Pues no, a punto estuvieron de clavarselo a los vecinos de otras zonas, como hasta ahora lo han tenido unos, en la puerta de sus casitas. Ya sabemos que los vecinos fichados como estamos por la Hacienda municipal entre otras no tenemos por dónde escapar. Parece tópico pero sigue estando vigente el "pagar y callar". Bueno, callar hasta que haya elecciones y te digamos qué tienes que decir. Eso, los vecinos se quejan pero se los políticos se pasan sus quejas por el arco del triunfo.
Bueno esto viene a que ya han decido la nueva ubicación. Perdón, no "han" sino que "ha". La ha decido el señor alcalde. Desoyendo todos los informes tajantemente negativos de los técnicos, que se supone que son los que saben, los de la nómina fija, los que curran esté quien esté en el sillón de mando, el señor alcalde ha acordado con los vendedores que les va a dejar el Parque Primo de Rivera (¡y que no le cambian el nombre, los jodíos"), al más nuestro "parque grande". Me viene a la imaginación ese vagón de tren en Hendaya en el que unos personajillos hablaron y pactaron sobre sus cosas. Veo ahora otros personajes pactando sus cosas dentro de una "fregoneta" engalanada para la ocasión.
Perdonen la expresión pero ¡a tomar por' culo el parque". Si de por sí no anda muy boyante ahora despidámonos del césped, de la peatonalidad de sus viales, de la limpieza, de la tranquilidad. Cualquiera que pase por la actual ubicación, en una gran explanada de asfalto, tras la marcha de los ambulantes, habrá notado como el alma se le escurría por los tomates del calcetín. Eso sí que es rastro. Basura por doquier y brigadas de limpieza trabajando a destajo. Dudo que la recaudación de tasas de los mercaderes cubra el costo de la limpieza tan siquiera.
Los políticos dicen que la decisión es política y que seguro que se llega a un acuerdo. Política testicular. Ya la conocimos cuando jugaban las fichas negras. Ahora juegan las blancas y aplican las mismas estrategias. ¿O estas son las negras y aquellas las blancas? ¡Qué más da!
Los tenderos volanderos se han salido con la suya. Van donde ellos querían. Amenazaron con salir a la calle si no se les llevaba al parque. Curiosa medida para quienes se pasan el día en la calle. Hubiese entendido que amenazaran con meterse de la calle, por ejemplo, en la casa consistorial. ¡Ale, chicos, al parque!
No entiendo a esta ciudad. ¿Expo, rastro o Expo-rastro? ¿Mestizaje comercial? ¿Intercomercialidad? ¿Retorno a la naturaleza?
¡Ah! mucho cuidado que no conformes ahora están llorando que "para compensar" (¿!) quieren un día más de mercadillo, y ya sabemos que llorando, llorando....

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