viernes, abril 21, 2006
ADIOS AL RINCON DE GOYA

Muerto el perro, se acabó la rabia. Finalmente van a dar carpetazo a todas las polémicas pasadas, presentes y futuras sobre el abandono que viene sufriendo el Rincón de Goya, teatrillo al aire libre situado en el parque Primo de Rivera de Zaragoza (al pie incluyo un texto sobre el mismo). Sí, aquel parque en el que iban a montar un mercadillo ambulante que ponía en peligro el estado ya de por si no muy boyante de ese importante espacio natural de esparcimiento.
La indiferencia presuntamente genética de todos los ¿gestores? que han pasado por la Casa Consistorial de la Plaza del Pilar, fueren del color que fueren, ha mantenido desde hace muchos años aquel recinto. Los vándalos del spray y los de la jeringa han hecho el resto.
En honor a la verdad, ha habido períodos en los que el escenario del Rincón de Goya ha estado lleno de contenidos viviendo momentos de esplendor con actuaciones de gente como Mecano, Camarón, John Mayall, Paco de Lucía, Nuria Espert, Leonard Cohen o Lluís Llac.
Dicen que hacen falta zonas verdes y ahora lo van a convertir en un pastizal o algo así. Yo digo que lo que hace falta es que tengan cuidado y en condiciones lo que ya hay de parque, que la superficie que van a añadir es ridícula dentro de la grandísima extensión del parque y que la intención es terminar con un forúnculo que de vez en cuando rebrota para incomodar al político de turno. Son más necesarias 365 actuaciones en ese escenario que 365 geranios más en el parque.
Ya sabemos que sembrar sobre los escombros va a servir para además de quitarse de encima un problema, hacerse una foto en algun período electoral, mantener la postal del nuevo entorno una temporada y más tarde sumirlo en el abandono y descuido del resto de la superficie vegetal del Primo de Rivera.
Allí tenían un espacio abierto que podían haber ofrecido a tantísimas compañías de teatro, danza, grupos de música, cantautores, etc. aficionados de la ciudad que tan necesitados están de espacios en los que poder presentar sus trabajos de manera sencilla. No ha sido así. El Rincón de Goya debería haberse llamado el Rincón Maldito.
Qué agradables esas noches de verano disfrutando de los espectáculos tras un asfixiante día de calor. Un concejal decidió un día que no iba mucha gente y se cargó de un plumazo aquellas actividades nocturno-estivales que tanto éxito tenían. Pero los políticos ven de otra manera que los simples mortales. Creo que más que ver con los ojos de la cara, ven con un solo ojo: el del ...
Pero esto forma parte de la paradoja, de la incongruencia, de la absurdez de la gestión política: suprimen pequeños espacios culturales que no han sabido utilizar por falta de ideas, de interés, de voluntad, por un absoluto desconocimiento del área que les ha tocado en suerte (desgracia para los ciudadanos) administrar en sus sorteos privados dentro de sus partidos, por una flagrante incultura en el caso de los responsables de Cultura, los suprimen, digo, y a cambio se embarran y nos embarran a los contribuyentes con faraónicos teatros, populosos auditorios, archimegatecnológicos espacios escénicos inaccesibles para los pequeños artistas, carísimos de hacer y mantener, de pesada maquinaria administrativa, que mucho menos que aquel pequeño teatrito van a saber llenar de contenido. Sí, lo harán mientras haya chorreo y en tanto y en cuanto no se corte el grifo y el dinero se desvíe para otros menesteres. Los llenarán con los grandes nombres, con aquellos con los que pueden posar en la foto.
Qué pena.
Pongo una foto aparecida hoy en Heraldo de Aragón hecha por Miriam Martínez en la que se aprecia es lamentable estado en el que se encuentra el escenario.
Rincón de Goya, descanse en paz.
Rincón de Goya
Esta obra creada, en el año 1927, por el arquitecto aragonés García Mercadal, está considerada una de las pioneras dentro de la arquitectura racionalista española.
El arquitecto Fernando García Mercadal, nació en Zaragoza, y pese a que desarrolló gran parte de su obra fuera de la ciudad, el proyecto que realizó, para el Rincón de Goya, en el Parque Primo de Rivera, fue la primera obra de concepción racionalista que se realizó en España.
De su proyecto inicial, en realidad se materializó tan sólo una parte, ya que él concibió, que este espacio, fuera un importante centro cultural y educativo, donde hubiera una sala de exposiciones y una biblioteca pública.
Sin embargo, la Guerra Civil, supuso que se paralizara su actividad. En 1945, el edificio fue cedido a la Sección Femenina del Movimiento, que lo transformó radicalmente.
Más adelante, pasó a ser el colegio público San Benito, para, finalmente, ser intervenido en 1983, para devolverle su aspecto original, y convertirse en los años 90 en un centro de educación especial.
© Prames
